martes, 19 de marzo de 2013

Piensa


Imagina que un día te dicen que no puedes respirar porque si respiras, te mueres. Parece un oxímoron, ¿no? Lo que te da la vida, te la quita al mismo tiempo...

Imagina que por un momento lo que más quieres, deseas, necesitas, te lo quitan. Piensa en algo que te haga sentir pleno. Piensa en lo que piensas cuando estás en tu sofá calentito por la noche, o cuando vas al campo y te sientas en la hierba. Piensa en la plenitud que sientes cuando has pasado una tarde de copas con los amigos y te has sentido afortunado de tenerles y de compartir con ellos ese preciso momento. Piensa en tu hijo, en tu hermano, piensa en tu pareja y las veces que sin venir a cuento le coges de la mano. Piensa en esas cosas que no se compran con dinero, que nadie te regala excepto tu conciencia. Piensa.

Pregúntate cuanto vale tu vida. Pregúntate cuanto valen esos momentos. Pregúntate cuanto has tardado en dormir por las noches siendo consciente de esas personas que te rodean, de esos momentos indescriptibles, de ese cenicero de barro lleno de colorines que has comprado en un mercadillo y que siempre te va a evocar una sonrisa...


Ahora imagina que te lo quitan.
Es como un sueño precioso antes de que suene el despertador. En mi caso ese sueño siempre ha estado rodeado de ladridos, patas, montañas de pelo y lametones. Siempre que he mirado a los ojos a Cyra y me ha devuelto la mirada, he sabido que las cosas iban a salir bien. Siempre que Luna ha venido a darme la pata he sabido que no estaba sola. Siempre que Cooper ha hecho una trastada de las suyas, he sabido que tenía alguien a quien el destino me había encomendado defender ante el mundo...  Ahora mis pulmones me han dicho que no puedo vivir con ellos. Que son la principal fuente de una posible temprana mortalidad. No puedo tocarles, ni estar encerrada con ellos en una habitación, ni abrazarles, ni cogerles en brazos. Si existe un Dios, ya me quitó a un hermano. Si ya me falta un trozo de corazón no entiendo que ahora quiera quitarme otro. Yo creo que el amor incondicional a un ser vivo no merece castigo.

Indescriptibles debe ser tu cara en estos momentos.
No espero que lo comprendas. Yo llevo más de tres décadas intentando entender a las personas que no soportan a los animales. Intentando amoldarme a los demás. No espero si quiera que me compadezcas. Para mí, vivir sin ellos nunca ha sido una opción. Loca pensarás, pero la locura según la `rae´, radica en la privación del juicio o uso de la razón. Y yo les quiero con todo mi corazón pero sobretodo con toda mi consciencia. Son mi familia. Son la lealtad, la comprensión y el perdón. ¿Acaso no está loco el que no aprovecha cada instante? ¿No está loco el que jamás ha tenido agujetas de reír a carcajadas? ¿No está loco el que piensa que la felicidad se mide en proporción al poder?

A quien piense que la vida le pone en una encrucijada tras otra, debería aprender a priorizar en dirección a su norte. Mi norte tiene unas huellas que siendo tan diferentes a las mías siempre marcarán mis pasos. No me puedo equivocar. Lo importante es el camino, siempre es el camino.

martes, 19 de junio de 2012

Vagabundo, literato y libre


Hace tiempo que le llevo viendo. Es un señor de más de 40 y menos de 60, de pelo blanco y ojos azules. En todas las ocasiones lleva un libro en la mano y algunas, sostiene un pitillo de liar en la otra. 

La primera vez que le vi saludé, como no podría ser de otra manera, a su viejo amigo bajito, marrón y peludo que le acompaña. Por la contestación que me dio su dueño, deduje que no eran unos `buenos días´ de alguien que hubiera dejado la enseñanza general básica y se pasara el día intentando aparentar una vida de melancolía y mala suerte. Tras 5 ó 6 minutos hablando de animales de compañía ya quería quedarme allí a preguntarle todo tipo de cosas; de dónde venía, a dónde iba -si es que iba a algún sitio, qué le había llevado a aquella situación, cómo era la India, o qué opinaba de los republicanos estadounidenses... pero como muchas otras veces, dejé pasar el momento y le di el euro de mi carrito. 

Mientras conducía de vuelta a mi casa, pensaba en aquel hombre y en todo lo que nunca le preguntaré y me vinieron solas imágenes de la que podría haber sido su intrigante vida. Quizás había sido profesor de antropología, o filósofo, o historiador. O quizás había sido director de banco o gerente de una multinacional y ahora, desencantado de la sociedad y de las riquezas que no te enriquecen en absoluto había decidido una mañana comprar una caravana de segunda mano y coger a su más fiel amigo para vivir de los restos de otras personas, de la libertad y del sol. 

Jamás se me ha ocurrido en la veintena de veces que le he visto, que haya podido tener una trágica vida concluida con el alcoholismo o el desahucio. Jamás he sentido lástima o desconfianza hacia él. Jamás he pensado que la familia le echara de casa, o que fuera un ex convicto o simplemente un cincuentón al que se le han acabado el paro y las opciones... y todas estas historias podrían ser la verdadera.

Nunca tendría más sentido este cuento que en junio de 2012, donde mi país se encuentra ante la desesperanza más absoluta y la gente perdida y asustada. Es ahora cuando veo las cosas desde esta perspectiva con una claridad cegadora. Siempre seremos nosotros los que nos haremos libres o esclavos, los que elegiremos si ser vagabundos o señores. 

Y sobre este personaje os diré que siempre que paso por ese supermercado miro hacia la puerta a ver si está allí y el día que no le vea le echaré de menos. Nunca sabrá que escribí esto sobre él, que un trocito de mi vida se inspiró con él, quien sabe, igual tampoco le gustaría. Pero yo siempre pensaré en que estará corriendo otra de sus aventuras, conversando con otras personas, dando ejemplo de su exquisita educación en otra parte del mundo. En una ciudad que él haya elegido, sentado en el trozo de tierra que será suyo por derecho.

lunes, 11 de junio de 2012

Por favor, que llegue el invierno


Fantasma, colaborando con la causa

Pues sí, por favor, que llegue el invierno. Y no lo deseo sólo porque sea mi estación favorita del año, que lo es, sino porque preveo que no será hasta febrero-marzo de 2013 que esos crueles guionistas nos van a tener sufriendo sin conocer como van a continuar su tortuoso camino los hermanos Stark y el capullo de Joffrey, entre otros. En mi humilde pero sincera opinión... pocas veces he visto una adaptación de un libro tan maestra. Desde la dirección artística a la postproducción todo en Juego de Tronos está cuidado al detalle.

Aún recuerdo cuando uno de mis profesores de comunicación nos dijo que `toda buena película tiene un buen guión, aunque no todo guión fuera bueno´. No olvidemos entonces que George R.R. Martin fue guionista antes que escritor y que conocía a la perfección esos fundidos a negros que cualquiera que haya leído los libros puede visualizar sin tener conceptos audiovisuales. También recuerdo cuando mi chico me dijo que era el mejor regalo que le había hecho hace unos cuantos años cuando le compré los 3 primeros libros. Y cuando me dijo: "tienes que leerlos, pero no te encariñes con ningún personaje"... ¡cuanta razón!.

Si tuviera que resumir las 2 temporadas con algún calificativo, de la primera diría que fue la temporada de los celos y los desafíos, y de la segunda que es la historia de las fugas y los desencantos. Antes pensaba quiénes eran mis favoritos pero la verdad es que ahora no podría elegir a uno. Creo que George lo sabía cuando los plasmó en el papel, y que, visto el éxito que está teniendo, le provoca una sonrisa por cada nueva línea de batalla que escribe -por favor Sr. R.R. Martin, haga la Dukan o algo que ya es usted mayorcito pa tener esa tripa y su colesterol le puede - NOS puede, jugar una mala pasada.

sí, todos queremos uno
Pero ojo, el éxito no se ha producido por ser una aventura épica, ni el por ser el Risk de la literatura. El éxito, al igual que ocurrió con `Lost´ -aunque no quepan muchas comparaciones, se ha producido por ser una historia de personajes. Esta es la historia de unos hermanos, pero también de unos inadaptados, de unos seres a los que tanto propia condición como sus corazones les hacen especiales; la historia de unos niños que no han pedido nacer donde nacieron ni en el momento que nacieron. Una historia de injusticias. Una dureza que podemos extrapolar a cualquier época y cualquier cultura, a cualquier conocido, ya sean Antonio, Eva o Sebastián, solo que estos se llaman Arya, Bran, Danny, Tyrion...o Fantasma.

viernes, 8 de junio de 2012

miércoles, 6 de junio de 2012

El carrito de la compra, ya es cosa de “ellos”


Queridos compañer@s comunitarios, las puertas de los colegios se están llenando de padres, y el mercadona, también. 

El otro día pude comprobarlo por mí misma cuando me sentí rodeada en un terreno que por defecto siempre se había considerado femenino, observada entre tanto extraterrestre, y en el fondo, aliviada de quedar liberada de esa gran responsabilidad. Viva la no-conciliación en este país. Aliviada de ver que el mundo no está cambiando sino que ya ha cambiado, aunque no puedo estar segura de si para mejor -teniendo en cuenta que mi pareja no mira la fecha de caducidad de las ensaladas empaquetadas. 


Acabo de recibir la llamada de las tres de la tarde para preguntarme si me apetecen unos lenguados para cenar, que está en el súper y que si recuerdo alguna otra cosa que haga falta y que no esté en la lista, esa que, por supuesto,  le dejo cada semana en la puerta del frigorífico. Y yo, como siempre, ante tal pregunta le contesto a lo Bershka, "lo que está en la lista es lo que hace falta, querido", no se me ocurre nada más, estoy trabajando y no puedo pensar en la cena... grrr

¿Seguro que los imanes de la nevera y los post it  no los inventaron las mujeres?

Eso sí, bendito email y benditas redes sociales que tanto ayudan al mundo de la pareja moderna, de la que ya hablaré más adelante. A veces la compra se la mando por twitter, es que somos muy 2.0. mi chico y yo.